lunes, 25 de octubre de 2010

ENTREVISTA: Soraya Sáenz de Santamaría


LA ENTREVISTA DE ESTHER ESTEBAN

«Le diré a Rubalcaba lo que desean decirle al Gobierno en la cara millones de españoles»
S. SÁENZ DE SANTAMARÍA

Zapatero embustero La entrevista, concertada minutos después de que Zapatero anunciara su crisis de Gobierno, se celebró el viernes en su despacho del Congreso de los Diputados. Es un lugar amplio y perfectamente ordenado donde resalta una llamativa planta de orquídeas que tiene sobre la mesa. Cuando la periodista le pregunta si es un regalo de algún admirador, ella suelta una carcajada y añade que se la envió el portavoz de ERC, Joan Ridao, para disculpar su ausencia en una conferencia que pronunció recientemente. La anécdota sirve de excusa para entrar en harina sobre sus adversarios y no hay pregunta sin respuesta.
Pregunta.- ¿Piensa, como Arenas y Cospedal, que este Gobierno es mejor que el anterior?
Respuesta.- Éste no es un Gobierno para solucionar los problemas de los españoles sino para intentar resolver los problemas de partido de Zapatero y la rebelión de los barones socialistas. Este Gobierno no nos va a sacar de la crisis. Como Zapatero ya no confía en la recuperación económica, ha decidido fíarlo todo a los métodos de Alfredo Pérez Rubalcaba. Poner como portavoz del Gobierno a quien ha hecho de la ocultación política su mayor virtud es toda una declaración de intenciones. Con los cambios del Gobierno de Zapatero los españoles no comemos. El presidente sabe que ya no puede dar empleo y a falta de pan, ha decidido hacer de la vida política un circo.
P.- Pues muchos han visto en estos cambios una vuelta al felipismo…
R.- Si ahora el nuevo concepto de democracia de Zapatero va a ser los métodos de la última época del felipismo, como demócrata creo que hemos retrocedido muchos años, muchos. Este Gobierno será el de la liquidación, como lo fue el último Gobierno de Felipe González. Aquí no cambian ni las personas, ni los métodos, ni la política. Estamos viviendo un revival del felipismo 15 años después. Zapatero nos vuelve a hundir en la misma miseria en la que nos dejó González, y de paso en una mayor debilidad democrática.
P.- ¿Ustedes temen el uso que pueda hacer contra el PP el todopoderoso vicepresidente del aparato del Estado y de las cloacas del mismo?
R.- A mí no me preocupan los métodos de los que siempre ha abusado Rubalcaba. Lo que me preocupa de verdad es que uno de cada cinco españoles viva en el umbral de la pobreza, que no se genere empleo para mantener el estado del bienestar, que un 45% de los jóvenes esté en paro. Zapatero terminará dejando a España como un solar en todos los aspectos, con una crisis económica, social e institucional que costará mucho remontar.
P.- Tal vez por eso la mano que ha mecido la cuna de los cambios haya sido Rubalcaba en clave de sucesión.
R.- La mano que ha mecido y mece la cuna es la de Zapatero. Ha decidido incluir a todos en su equipo para que si el barco se hunde, se hundan todos con él.
P.- ¿Es consciente del morbo que despierta verla a usted en el duelo del Congreso con Rubalcaba? Porque ese toro es más difícil de lidiar que María Teresa, ¿no?
R.- A mí no me importa el toro que quiera ponerme Zapatero por delante. De lo que se trata es de decirle a este Gobierno lo que sufren los ciudadanos de este país. Yo voy con la verdad por delante y cuando la gente escucha a Rubalcaba, lo primero que piensa es 'dónde me acaba de colar este señor otra mentira'. Zapatero le ha hecho vicepresidente precisamente por ese currículum, uno de los más oscuros de la democracia española. Tiene el armario lleno de expedientes X como el Faisán y el caso J.A.G.
P.- ¿Cree que alguna vez sabremos la verdad sobre J.A.G. y sobre el Faisán?
R.- Lo preocupante es que el menos interesado en saber quién es el comisario implicado en el caso Malaya que responde a esas siglas, J. A. G., es A. P. R., Alfredo Pérez Rubalcaba. Y si el ministro del Interior y jefe de la Policía no quiere saber quién es ese comisario, ¿por qué será? En cuanto al Faisán, Rubalcaba no tiene el más mínimo interés sino lo contrario en que se esclarezca. Y cuando uno no quiere que se sepa la verdad es porque no le conviene.
P.- Lo que sí puede interesarle al vicepresidente es el caso Gürtel, y eso a ustedes les pone en el punto de mira.
R.- Fue revelador que a Rubalcaba se le olvidara jurar el secreto del Consejo de Ministros, por lo que tampoco valora el secreto del sumario, como se está viendo en casos donde se ha impuesto la pena de telediario a personas que han resultado inocentes y se han filtrado los sumarios enteros. Dicho esto, todos tenemos que luchar contra la corrupción porque es un problema político que nos afecta a todos.
P.- Sea como fuere, Rubalcaba es un buen parlamentario…
R.- Sí, lo es.

P.- Y a pesar de todo, ¿usted cree que podrá salir por la puerta grande en esos cara a cara?
R.- Yo no hago los debates para salir ni a hombros ni por la puerta grande. Le voy a decir a Rubalcaba lo que muchos millones de españoles están deseando decirle al Gobierno en la calle y a la cara todos los días. Ésa es mi faena. No sé si Rubalcaba vendrá a poner banderillas, pero lo que no le voy a permitir es que se dedique a dar pases de pecho y no a sacar a los españoles de la crisis.
P.- Tal vez su ventaja respecto a él es que usted, por edad, no tiene pasado, y el de su adversario es muy amplio.
R.- Rubalcaba tiene más pasado que futuro, pero en todo caso, ha ligado su futuro al de José Luis Rodríguez Zapatero. Y ése es un lastre insuperable.
P.- Una curiosidad. ¿Se siente un poco responsable del cese de De la Vega? Porque usted la consiguió sacar de quicio…
R.- Con María Teresa Fernández de la Vega he coincido muy poco en argumentos políticos y nos hemos dicho muchas cosas en la tribuna, pero siempre desde el juego limpio y el respeto mutuo. Valoro de ella la lealtad a su jefe de filas. Lo que me sorprende es que esa lealtad no haya sido correspondida.
P.- Eso es verdad, porque Zapatero, según dicen, es una máquina de picar colaboradores: Caldera, Sevilla, Corbacho, Moratinos, De la Vega…
R.- Hasta los que se creen muy listos en el nuevo Gobierno no saben con quién se juegan los cuartos. Empezando por su segundo. Si Zapatero necesita deshacerse de Rubalcaba, no le quepa la menor duda de que lo hará.

P.- Algunos temen que la lucha antiterrorista se utilice en clave partidista por el Gobierno. ¿Usted también?
R.- A Zapatero hay que pedirle que escuche más a las víctimas y menos a Otegi. La única declaración que hay que escuchar de los terroristas es dónde y cuándo van a dejar las armas. A partir de ahora vamos a estar todavía mucho más vigilantes con la política antiterrorista.
P.- ¿Temen que quieran legalizar la izquierda abertzale?
R.- ETA y Batasuna son la misma cosa y con la nueva modificación de la Ley de Partidos no habrá ningún resquicio legal para que estos asesinos vuelvan a presentarse. El Gobierno tiene todos los instrumentos del Estado de Derecho y, esta vez, reforzados, para evitarlo. Espero que lo hagan. Las últimas palabras de Zapatero me han preocupado mucho y no sé si fueron mala fe o frivolidad, pero en todo caso es una absoluta irresponsabilidad.
P.- Si el final de ETA se certificara antes de que acabe la legislatura, ¿sería una tabla de salvación para el Gobierno?
R.- Todos los demócratas queremos y trabajamos para que ETA finalice cuanto antes, pero tiene que terminar con el triunfo de la democracia, de los Derechos Humanos y del respeto y la dignidad de las víctimas. La democracia no puede empatar con el terror. El final de ETA se tiene que producir sin ningún tipo de contrapartidas.
P.- ¿Qué le ha parecido el nombramiento de Valeriano Gómez, que hace unos días se manifestaba contra la reforma laboral que ahora tendrá que aplicar?
R.- Ese nombramiento me recuerda a la época del sindicalismo vertical. Zapatero ha nombrado a una persona no para crear empleo, sino con el único interés de aparentar llevarse mejor con los sindicatos. Por eso ha elegido como ministro de Trabajo a una persona que dice con el mismo desparpajo una cosa y la contraria, y se queda tan ancho, como el propio Zapatero.
P.- Pero aquí quien pierde gana, porque Sebastián perdió en Madrid y es ministro, y Trinidad Jiménez ha perdido las primarias y ha ascendido…
R.- Ése es el modus operandi de Zapatero. A una persona que ha perdido en unas elecciones la asciende como ministra, y si tiene un problema en el partido, para solucionarlo nombra ministra de Sanidad a Leire Pajín y se quita un problema del medio. Zapatero utiliza el Gobierno para colocar a quien le sobra o le ha hecho un favor en el partido. El Gobierno parece la oficina de colocaciones de Ferraz.
P.- Mujer, al menos los ministros estarán coordinados con el partido, porque el nuevo secretario de Organización los va a convocar en Ferraz…
R.- Que el primer acto de agenda oficial de los ministros sea ir a Ferraz a recibir instrucciones políticas, de adiestramiento en la propaganda, refleja la obsesión de este Gobierno por afianzarse en el poder. Da igual que el producto sea muy malo, de lo que se trata es de ver si engañan a alguien y lo compra.
P.- ¿Qué le ha parecido el comentario repugnante del alcalde de Valladolid sobre Leire Pajín?
R.- A mí no me ha gustado nada ese comentario. Me ha molestado muchísimo y ha rectificado, que es lo que tenía que hacer. Como mujer, me opondré siempre a cualquier insulto similar venga de donde venga y lo haga quien lo haga. Ese mismo día una diputada socialista me llamaba a mí en un blog 'Sorayita'… Si lo llega a decir Alfonso Guerra de una ministra socialista…
P.- Cambiemos de tercio. ¿Es excesivo el precio pagado por el Gobierno por conseguir el apoyo del PNV en los Presupuestos?
R.- Desde luego. Nosotros hemos pedido al Gobierno que nos traslade punto por punto el acuerdo con el PNV porque queremos saber por qué les ha dado lo que les negó el PSOE y el PP durante 28 años. ¿Tanto vale para Zapatero mantener el sillón unos meses más? El Tribunal Constitucional ha dicho que entregar la bonificación de las cotizaciones empresariales afecta a la caja única de la Seguridad Social, y todos los españoles tenemos derecho a saber lo que nos ha costado. Si ése es el precio, es intolerable.
P.- ¿Y Patxi López cómo queda?
R.- Zapatero parece la persona más dispuesta a romper con Patxi López, ha cometido un acto de deslealtad con él y ha demostrado que con tal de seguir en el poder es capaz de dar al traste con las ilusiones de libertad y de cambio de política en el País Vasco. Nosotros vamos a ser fieles a ese cambio y Zapatero se está dedicando a poner palos en la rueda del acuerdo.
P.- ¿Es cierto, como dicen, que a Rajoy le han aconsejado que se siente a ver el cadáver de su enemigo pasar, dada la diferencia que le dan las encuestas?
R.- Eso es una leyenda urbana que se ha fabricado en la calle Ferraz. Le pongo sólo unos ejemplos de nuestro trabajo: este grupo parlamentario ha registrado 150.000 iniciativas, casi 80 proyectos de ley, 70 enmiendas a la reforma laboral, y creo que los que más madrugamos en el Congreso de los Diputados somos los del PP. ¿Eso es cruzarse de brazos?
P.- Que el 82% de los ciudadanos digan que no se fían del presidente del Gobierno, ¿no merece presentar una moción de censura?
R.- Lo que está claro es que el proyecto del socialismo hoy está agotado y tienen que encontrar un relato que no sea la pura propaganda y el marketing. Deben pasar su catarsis, y la pasarán después de las elecciones, que van a perder porque han situado al país en el 20% de paro sin que en ese partido nadie haya dicho absolutamente nada.
P.- Algunos barones del PSOE lo han dicho alto y claro…
R.- Nadie en el PSOE ha protestado contra su política económica. Han protestado cuando ven que pueden perder su trabajo. Barreda nunca ha protestado contra la congelación de las pensiones. Eso sí, cuando ve que puede perder su propio empleo es cuando le oímos.

Vía epesimo

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