domingo, 16 de octubre de 2011

En Cataluña también hay PER.

‘En Cataluña también hay PER. Pero a diferencia de Andalucía y Extremadura, aquí se unta a medios de comunicación para conseguir no el voto, o únicamente el voto, sino la anulación de la individualidad ideológica para adherirse al espíritu nacional’

(La Voz de Barcelona)

Antonio Robles, profesor y ex diputado autonómico, en un artículo publicado este viernes en Libertad Digital:

‘Si Duran i Lleida quería exponer que las “sociedades subsidiadas” acaban siendo improductivas y dependientes de papá Estado, sólo lo tenía que decir, y explicarlo. Es una teoría digna de tenerse en cuenta. Educar a los ciudadanos en la filosofía del esfuerzo e invitarles a hacerse cargo y responsables de su vida es el mejor favor que un maestro puede hacer por sus alumnos.

[...] Es posible que en Andalucía haya pícaros que vivan de la generosidad del Estado y se pasen “todo el día en el bar”. También hay una corte de excluidos del mercado laboral contra su voluntad. Con 426 € no da para mucho bar. Como es probable que los políticos que ceban el PER, lo hagan para tener cautivo su voto. Es posible. Y muy probable que su dependencia sea a la sopa boba, no a una ideología determinada. La fidelidad al voto es tan efímera como efímero sea el poder del cacique de turno.

No ocurre así en Cataluña. Porque en Cataluña también hay PER. Pero a diferencia de Andalucía y Extremadura, aquí se unta a medios de comunicación, organizaciones sociales, entidades de todo tipo para conseguir no el voto, o únicamente el voto, sino la voluntad de sus miembros, la lealtad a sus principios, la anulación de la individualidad ideológica para adherirse al espíritu nacional y convertirlos en soldados de la identidad única y verdadera. En el sur podrá haber caciquismo, pero en el norte voluntad de secta. El caciquismo dura tanto como dure el cacique. No más. La secta te convierte en rebaño, y cuando eso ocurre, la tolerancia y la libertad caen bajo sospecha. Ganan los sacerdotes y pierden las sociedades abiertas.

[...] Pero donde el “PER catalán” alcanza su condición de secta, es enTV3 y la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA). Nada menos que 2.500 millones de euros en los últimos 5 años. Herramienta de construcción nacional. Su directora Mònica Terribas lo ha vuelto a recordar anteayer en su artículo “TV3: volem un mirall trencat?”

[...] Por si la comparación sirve de algo, el coste del PER andaluz es de 147 millones de €, según la Junta de Andalucía, y CiU lo votó a favor en 2008. Duran i Lleida era el portavoz de CiU y lo defendió Carlos Campuzano.

Ojito con tocar el PER catalán. Con las cosas de comer no se juega‘.

1 comentario:

C S Peinado dijo...

Lo digo y lo reitero una y otra vez. Lo bueno de las Crisis es que, a base de tirar y tirar de la hebra al final sale toda la madeja. Todo ésto que se supone que es parte de nuestro boyante y norteuropeo Estado de Bienestar se está sosteniendo con ingresos de un país segundomundista que tiene que sostener a cinco millones de parados.

¿Quién duda que eñ Per, las subvenciones a la industria catalana, el dinero que se destina a la identidad o los coches oficiales no va a ser eterno? En cambio lo que si parece eterno es la gilipollez enquistada que tenemos los españoles cuando nos llega un nazionalista y no le partimos los piños de un codazo.